En el mundo de la gestión del talento y el desarrollo organizacional, hay una verdad que todas conocemos muy bien: el cambio es inevitable, y quienes trabajamos en Recursos Humanos lo vivimos todos los días. Las necesidades del negocio cambian, las personas evolucionan, la cultura de la empresa se transforma… y nuestro rol es acompañar, facilitar y acelerar estos procesos.

En Impacto, hemos hecho de esa verdad una filosofía de trabajo desde nuestros inicios. Quienes han participado en nuestros programas saben que algo nos caracteriza profundamente es nuestra curiosidad incansable por seguir aprendiendo, investigando y mejorando la forma en que contribuimos a que los líderes, equipos y organizaciones alcancen nuevos niveles de efectividad y bienestar. Porque, al final, nuestra razón de ser es una:

Lograr que las personas adopten nuevas conductas y rutinas que potencien su desempeño en la gestión diaria, y así impactarles positivamente y generar valor a la sociedad.

Y para cumplir esa promesa, evolucionamos constantemente.

 

La evolución como forma de trabajo

Evolucionamos en los contenidos que impartimos, incorporando lo más reciente de la ciencia del comportamiento, del liderazgo consciente y de la psicología organizacional. Evolucionamos en las metodologías, para asegurar que cada aprendizaje se viva, se practique y se transfiera al día a día. Evolucionamos en nuestra comprensión de cómo crear experiencias que influyan en comportamientos reales y sostenibles.

Esa búsqueda constante de excelencia tiene un costo (que seguramente te resultará familiar): cuando estamos enfocados en nuestras Tareas de Alto Valor —o “TAVs”, como las llamamos en nuestros programas— otras tareas quedan en segundo plano.

Así como enseñamos a los líderes con los que trabajamos a identificar aquellas pocas actividades que realmente generan valor para el negocio y para las personas, en Impacto también vivimos ese principio.

Nuestras TAVs están centradas en entregar experiencias transformadoras a nuestros clientes. Y el trabajar obsesivamente en estas, también significó que dedicáramos menos energía de la que nos gustaría al cuidado de nuestra propia marca y presencia digital. Hasta ahora.

 

Hoy, nuestra marca evoluciona junto con nosotros

La experiencia nos ha demostrado que esta obsesión por generar valor tangible es el camino correcto:

    • Nos ha mantenido vigentes casi dos décadas
    • Nos ha permitido acompañar a cientos de líderes y colaboradores
    • Nos motiva a seguir innovando todos los días

    Y ahora queremos expresar esa evolución también en nuestra identidad visual. Por eso, hoy presentamos un refrescamiento de nuestra línea gráfica que conecta con lo que somos como empresa: una firma que combina ciencia, humanidad y estrategia para impactar positivamente en la manera en que las personas trabajan, lideran y se relacionan en sus organizaciones.

    Este proceso no se trata solo de un cambio de colores o formas. Es una manera de decir a nuestros clientes: Seguimos avanzando, para ayudarte a avanzar a vos también.

     

    El triángulo: nuestra esencia

    Hay, sin embargo, un elemento que no cambia y que probablemente reconocerás: el triángulo de nuestro logo. Desde nuestro nacimiento, cuando aún teníamos otro nombre, ese triángulo ha acompañado nuestra marca. Aunque pocos fuera de Impacto lo saben, el triángulo representa la base filosófica de todo lo que hacemos:

      • Cuerpo (rojo)
      • Mente (verde)
      • Espíritu (amarillo)

      Porque creemos profundamente que el desarrollo real sucede cuando se atiende la integralidad de la persona, no solo sus habilidades técnicas o sus resultados. Cuando alguien crece en equilibrio, la organización y la sociedad también crecen.

      En nuestro nuevo diseño, notarás que hemos redondeado las puntas de nuestro ícono buscando transmitir una representación visual de evolución, flexibilidad y adaptación continua. Mas nuestra esencia permanece. Nuestro lenguaje visual se moderniza para reflejarla mejor.

       

      ¿Qué sigue?

      Este refrescamiento de marca es solo un paso más en el camino que compartimos con nuestros clientes y aliados del área de Talento Humano.

        • Queremos seguir siendo su socio estratégico.
        • Queremos seguir aportando soluciones innovadoras, humanas y basadas en evidencia.
        • Queremos seguir generando experiencias que dejan una huella.

        Y queremos que nuestra marca, la manera en que nos ven, nos leen y nos recuerdan, también hable de eso.

        Gracias por ser parte de esta historia. Si hoy estamos evolucionando, es porque hemos tenido la oportunidad de crecer junto a líderes excepcionales, equipos talentosos y organizaciones que ponen a las personas en el centro de su estrategia.

        Gracias por confiar en Impacto, permitirnos aprender con ustedes y de ustedes, y por retarnos a mejorar siempre.

        Nuestro compromiso sigue intacto, seguir evolucionando para generar transformación con un Impacto real.